Sociedad Internacional Tomás de Aquino, Delegación Córdoba

Congreso SITA argentina 2016

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Written by Juan Gabriel Ravasi

noviembre 18, 2015 at 7:28 pm

Publicado en Actividades 2016

UFASTA – Diplomatura universitaria en pensamiento tomista

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Written by Juan Gabriel Ravasi

mayo 22, 2015 at 11:32 pm

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Que en eso ha consistido siempre la verdadera ciencia. En descifrar, con reverencia y admiración, las huellas de Dios en la naturaleza.

Raúl Leguizamón

Educar implica no sólo enseñar los que las cosas son

sino demostrar argumentativamente las razones

en virtud de las cuales se dice que las cosas son como se enseñan.

Parafraseando a Santo Tomás, es posible sostener con él, que la disputa magistral tiende no sólo a remover el error sino a instruir al auditorio a fin de que quien escucha sea llevado a inteligir la verdad investigada, debiendo para ello basarse el análisis de la cuestión y la demostración argumentativa en razones que le hacen saber al aprendiz, no sólo cuál es la verdad sino también de qué modo es verdadero lo que se dice; porque de lo contrario, cuando el maestro resuelve una cuestión recurriendo a alguna autoridad en el tema, si bien el auditorio tiene la certeza que la cosa es del modo en el que el maestro lo explica, sin embargo no adquiere conocimiento alguno ni de la ciencia ni de la inteligencia que el verdadero conocimiento del tema demanda. STA, Quodlibetl IV, a. 18


La razón y el orden

¿Qué diferencia hay entre sentir y pensar? Podrían parecer lo mismo, pero no son iguales. Santo Tomás de Aquino (1225-1274), siguiendo a Aristóteles en su realismo, distingue entre la sensación y el pensamiento mediante la idea del orden. Conocer es tan propio de los sentidos como de la inteligencia, pero conocer orden es prerrogativa de la mente, no de la sensibilidad. Ver orden significa relacionar; y ser capaz de conocer relaciones es ser capaz de ver lo igual y lo distinto, lo más y lo menos, lo superior y lo inferior, la causa y el efecto; significa también conocer el fin, los medios y el modo como se ordenan al fin. Relacionar es pensar, porque significa poder instrumentar (ordenar algo a un fin); o también, compararlos entre sí como subordinado y superior.

Tan importante es esta capacidad de percibir el orden que podemos deducir una clasificación de los saberes a partir de ella. A diferentes actos de la razón corresponden diferentes hábitos (disposiciones activas) que la perfeccionan: la ciencia natural, la lógica, la ética y la técnica. Aristóteles condensó una multitud de reflexiones sobre la naturaleza del saber en una frase: “Es propio del sabio ordenar”. Tomás de Aquino, pensador profundo y seguramente el mejor intérprete de Aristóteles, la ha comentado de la siguiente manera:

“Es propio del sabio ordenar. Y es así porque la sabiduría es la perfección mayor de la razón, lo propio de la cual es conocer el orden. Porque, aunque las potencias sensitivas conozcan algunas cosas en absoluto, conocer el orden de una cosa a otra es exclusivo del entendimiento o de la razón (…) Ahora, el orden es objeto de la razón de cuatro maneras. Existe un orden que la razón no construye sino que se limita a considerar y este es el orden de las cosas naturales. Hay otro orden que la razón introduce, cuando lo considera, en sus propios actos, como cuando ordena sus conceptos entre sí y los signos de los conceptos que son las voces significativas. Hay un tercer orden que la razón introduce, al considerarlo, en las operaciones de la voluntad. El cuarto, por fin, es el orden que la razón introduce, al considerarlo, en las cosas externas de las que ella misma es causa, como el mueble o la casa” – Tomás de Aquino, Comentario a la Ética a Nicómaco, Prólogo.

Written by Juan Gabriel Ravasi

mayo 20, 2010 at 2:12 pm

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